Este artículo quiere encontrar una explicación metafísica a todos los sucesos que se vienen dando en nuestro planeta en los últimos tiempos. Son reflexiones y conclusiones personales que he decidido compartir mediante este texto.

Para ponernos en situación lo primero que tenemos que saber es que existe el yin y el yang, que es la energía de los opuestos. Yin es lo femenino, pasivo, noche, invierno, frío, oscuro, curvo, húmedo, tierra, luna, amplio, etc. Mientras que el yang es todo lo contrario; masculino, activo, día, verano, caliente, luz, recto, seco, cielo, sol, angosto, etc.

El taoísmo usa estos dos conceptos para representar la dualidad de todo lo que existe en el universo. Son dos fuerzas complementarias y opuestas que están presentes en todas las cosas, en absolutamente todo.

¿Y qué relación guardan estos términos con los eventos que se están dando en estos últimos meses?

Piénsalo bien por unos instantes y hallarás la respuesta. Exacto, es eso, la búsqueda del equilibrio. El planeta tierra está tratando de hacer los reajustes necesarios para poder encontrar un cierto equilibrio energético. Hasta ahora hemos estado corriendo (yang) sin parar, no en vano vivimos en la sociedad del rendimiento, donde los triunfos, la producción y el éxito material son premiados y muy valorados por todo el colectivo humano. 

Pero, ¿y si nos hemos olvidado de lo más importante? De los valores, de la bondad, de la honestidad, de nuestra propia naturaleza. La situación nos está obligando a conectar con nuestra energía yin, con el silencio, con nuestros miedos, con la vulnerabilidad, con nuestras emociones y en definitiva con nuestra luz interna (yin). Y todo esto, repito, está ocurriendo porque la madre tierra está equilibrándonos, a fin de alinearnos con el universo.

¿Quiénes seremos cuando todo esto termine?

Desde luego no seremos las mismas personas, pues nadie atraviesa una tormenta siendo el mismo que era antes de entrar en ella. Nos han obligado a detenernos, a dejar de hacer, a encontrarnos con nosotros mismos, y todo ello está resultando muy doloroso para muchas personas. La observación de nuestro entorno nos da pistas concretas sobre las consecuencias de todo este proceso. Personas que entran en pánico, situaciones que se van de las manos, momentos de impotencia ante este confinamiento en contra de nuestra propia voluntad. Y detrás de toda esta rabia por no poder salir al exterior, por no poder ir al bar a beber, este estrés y esta ira no hay nada más que miedo al reencuentro de nuestro propio ser interno. Y es que el reencuentro con nuestra propia alma puede ser doloroso y triste en algunas ocasiones.

Qué duro es a veces verse en el espejo y no reconocer a la persona en la que te has convertido. Nada que ver con tus anhelos reales, solamente una pieza más en el engranaje de este sistema capitalista. Miedo, detrás de todo están los miedos y la tristeza, y con todo esto no puede construirse ni una sociedad ni un mundo feliz. 

Lo que habremos aprendido el día de la puesta en libertad

El planeta tierra (yin) ha hablado con su propio lenguaje, nos dice que frenemos el ritmo, que nos detengamos (yin), que aprendamos a disfrutar de las pequeñas cosas, que conectemos con el otro a un nivel más profundo, que nos respetemos los unos a los otros, así como a todos los seres sintientes que habitan el planeta. Vivir aquí y ahora, disfrutando con sumo amor de la madre naturaleza. 

Me gustaría que el día de la puesta en libertad fueras una persona más fuerte, con esa fuerza expansiva (yin) del que se reconoce en sus actos y vive orgulloso de ellos. Que fueras un alma empoderada tras las batallas. Que fueras libre, pero no porque ahora puedes salir al exterior e ir a donde te plazca, sino porque ahora sabes quién eres, ya no tienes miedo, solamente existe la paz en tu interior. Feliz viaje hacia la introspección humana.

Con amor,

Alexandra

3 comentarios de “LA METAFISICA CHINA Y LOS CAMBIOS EN EL MUNDO

  1. Rosa Maria Blomberg dice:

    Me ha gustado mucho lo que escribe Alexandra Jimenez sobre la necesidad de instrospección para mejorar nuestro espíritu. La necesidad de valorar las pequeñas cosas, ser más sensibles y más humildes. No basar las metas de nuestra vida en lo material…. Su artículo no tiene pérdida. Enhorabuena!

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